Es necesario situar a las personas en el centro
En la era del desarrollo tecnológico acelerado y la globalización económica, crecen la desigualdad, la exclusión y la precariedad laboral. En este contexto dinámico parece necesario volver hacia políticas y programas que pongan a las personas en el centro contribuyendo a la construcción de una sociedad más sostenible e incluyente.

Se requieren nuevos enfoques, más innovación social
Las tendencias actuales anteriores requieren de nuevas dinámicas y la acción individual y concertada de los actores. Para ello, nuevos enfoques son necesarios, nuevas ideas que generen más impacto social.

Necesitamos una economía más sostenible e incluyente
Es necesario avanzar hacia una economía con mejores efectos sobre el medioambiente y sobre las personas. Existen muchos ámbitos e iniciativas que son susceptibles de ser desarrollados. Desde aspectos más estructurales (reorientación de políticas, introducción de incentivos, cambios normativos y regulatorios) a iniciativas locales con impacto. Desde un enfoque más sistémico, se valoran las propuestas de modelos que enfrentan de manera positiva los efectos anteriores como la economía circular, social, del bien común, etc.

Aunque las estructuras son importantes, el cambio depende de las personas
Desde SG pensamos que es necesario perfeccionar las instituciones para que éstas respondan mejor al interés general. Sin embargo, aunque esto es importante, somos conscientes que los cambios dependen de que existan personas concienciadas con el cambio social. Los avances requieren de ciudadanos comprometidos e implicados con el cambio.

Los retos sociales motivan a las personas
Nuestra experiencia nos dice que introducir en la misión de las organizaciones aspectos relacionados con retos sociales son un elemento motivador y aglutinador de los colectivos aportando significado a los trabajadores.

En favor de un sector público más articulado con la sociedad
El sector público tiene un gran margen de actuación para promover el cambio social, directamente y a través de la articulación con el sector privado y la sociedad civil siempre en el marco de cumplir en mayor medida su misión de promoción del interés general. Desde esa perspectiva de gobierno abierto, y más allá de su rol de árbitro social, es necesario desarrollar su papel de promotor activo de una sociedad más sostenible e incluyente.

El sector privado es clave en la sostenibilidad socio-ambiental
Los retos de la sostenibilidad son inmensos. Sólo con una implicación activa del sector privado es posible afrontarlos. Esto es clave y supone una transformación enorme que parte de una nueva concepción de la empresa donde su éxito esté asociado a las variables no sólo económicas si no también sociales y medioambientales.

Se requiere más colaboración público-privada
Los retos anteriores requieren de los esfuerzos de cada uno y de todos, por lo que la colaboración público-privada y la acción colectiva se convierten en paradigmas necesarios del mundo cada vez más complejo en el que vivimos.